(Rocío que cae del cielo)

Aurora 2018

Del 7 al 11 de Junio del presente año, se celebró en la apacible Ciudad de Yereván, Armenia en plena región del Cáucaso, el nombramiento del Premio Aurora Prize 2018 cuyos finalistas fueron: el abogado y defensor del pueblo Rohingya Kyaw Hla Aung; el fraile franciscano, defensor de los migrantes Centroamericanos Héctor Tomás González Castillo, y la defensora y activista de los derechos de las mujeres en la India, Sunitha Krishnan.

Los héroes

Se dice que un héroe es aquella persona que sobresale por sus virtudes o hazañas, que se comporta de manera valerosa y con determinación, motivada por la gloria o la justicia. Hace unos días se hizo viral las imágenes de un migrante africano, subiendo con toda celeridad y determinación un edificio parisino, con tal de evitar la caída de un niño, colgado en lo alto de un barandal. Un héroe, arriesga su vida o le importa mucho más la vida del otro/a, que la suya. Y eso mismo percibimos estos días en Yereván Armenia. El brillo de los ojos, la lucidez de las palabras, la parsimonia de sus pasos, la entereza del corazón. Tres gladiadores poniendo a cada momento en riesgo sus vidas, que ha sido amenazada, violada o encarcelada, a cambio de que otros puedan conservar la suya, o al menos puedan vivir en paz y dignidad. El Premio Aurora es una manera de globalizar la heroicidad y la esperanza! Seguramente habrá otros/as muchas que ni siquiera fueron nominados, héroes anónimos, pero que siguen dando el extra, haciendo un poco más que el común de los mortales. Y en ese poco está la gran diferencia.

El jurado

El jurado designó, en la aurora del 10 de Junio del presente año, a los pies del Monte bíblico Ararat, al abogado Kyaw Hla Aung. Un enorme júbilo sobrecogió a los que ahí estábamos presentes, y todos abrazamos y felicitamos a Kyaw por su designación. Algunos miembros del jurado: Hina Jilani, Vartan Gregorian, Samantha Power, George Clooney, Ernesto Zedillo, Mary Robinson, Shirin Ebadi, Leymah Gbowee, entre otros; algunos miembros de la ONU, expresidentes democráticos, premios nobel o actores comprometidos y activistas, unos presentes y otros a distancia para emitir su voto.

Fuente de inspiraciónJunto a los 3 últimos nominados (este año 2018 nominaron a 750 candidatos para recibir este reconocimiento) los acompañaron aquellas instituciones que, en algún momento de su vida, fueron motivo de inspiración para Kyaw, Tomás y Sunitha. Organizaciones que trabajan en Malasia, Ginebra, India y México, y que desde hace muchos años acompañan, de muy distintas maneras, la defensa de la vida, de los Derechos de la Madre Tierra, y de aquellos hombres y mujeres que se encuentran en apremiantes situaciones.

 

La dinámica del evento permitió que haya diálogo, comunicación e intercambio de experiencias entre los tres nominados y los y las representantes de las organizaciones fuente de inspiración. Asimismo se tuvo la oportunidad de convivir con los galardonados de ediciones anteriores. Fue una semana de aprendizaje y de estremecedores momentos, al escuchar las historias de cada una/o de los participantes.

¿Cómo detener la generalizada violencia en la República Central Africana? ¿Cómo sobreponerse a una violación, y hoy encabezar una lucha en defensa de las mujeres violadas? ¿Cómo organizar la asistencia humanitaria a los miles de migrantes y refugiados del mundo? ¿Cómo no desfallecer en la atención médica ante tanto sufrimiento? Fueron algunas de las preguntas que cada una/o fue respondiendo y compartiendo.

La montaña bíblica

El Cáucaso es una región geopolítica que a lo largo de los siglos ha estado en continuas luchas y enfrentamientos. Geológicamente es un escenario con rico potencial. Después de invasiones y despojos, hoy el Ararat está en manos de Turquía. Armenia suspira una y otra vez por este monte. El Ararat es una impronta para el pueblo armenio.

Ahí, en medio de esas interminables disputas, se levanta erguido y con permanente blancura el Ararat, la montaña bíblica que en el capítulo ocho, verso cuatro del primer libro de la Biblia, señala con precisión que: “y en el mes séptimo del día diecisiete del mes, varó el Arca sobre los montes del Ararat”.

Frente a este sagrado monte, en plena aurora del primer día de la semana, la inocente voz de una niña armenia proclamó a Kyaw Hla Aung Premio Aurora 2018!

Mi primera reacción, después de abrazar al laureado, fue la de contemplar la montaña sagrada, a esa hora del amanecer, ya visible y gloriosa; mirarla de frente, con humildad y con vehemente esperanza murmurando una oración. Nuestro trabajo y esfuerzo ha de ser los nuevos brotes de olivo; el sudor y el esfuerzo de innumerables hombres y mujeres que luchan y defienden la Vida, de un extremo al otro del planeta, son los destellos de este nuevo arco iris de alianza y complicidad por mantener la dignidad de sus hijos e hijas, y de la misma Hermana Madre Tierra.

Para ese momento, la algarabía y la danza había invadido ya a las invitadas e invitados.

El genocidio…

Desde el 24 de abril de 1915 y hasta 1923 el imperio otomano de los jóvenes turcos desató su ira contra el pueblo Armenio; una feroz persecución contra ellos y su territorio por un lapso de 8 años; alrededor de millón y medio de armenios murieron por esos tiempos, unos asesinados, otros masacrados y muchos encontraron la muerte en su osadía por atravesar el desierto de Siria buscando salvar sus vidas… Los que lograron sobrevivir y sus descendientes, en honor a la memoria de ese holocausto crearon El Memorial del Genocidio Armenio y el Museo Instituto adjunto. Un amplio y emblemático espacio para cultivar la memoria. Para este pueblo armenio sembrar un árbol tiene una carga enorme de simbolismo y compromiso. Varios países y personalidades han sembrado vistosos pinos y abetos en ofrenda a la memoria. Hasta el año pasado solo 29 países reconocen este Genocidio.

 

De ahí, al lugar donde la llama no se apaga y el símbolo de la eternidad acompaña nuestras ofrendas florales, en memoria de los muertos. Al interior del museo nos esperan varias salas con fotografías y múltiples evidencias del holocausto, que golpea nuestra conciencia y el cadencioso paso que llevamos. Algunos piensan que el mismo Hitler, al conocer estos atropellos en Armenia, le sirvió de escuela para lo que después él encabezaría. Hay una frase atribuida a líder germano que retumba en el Museo: “Y después de todo, ¿quién habla hoy en día de la aniquilación de los armenios?”

 

Aurora y Rocío…

U Yits Ka’an fue designada por Fray Tomás como fuente de inspiración para la encomiable labor (juntamente con otras organizaciones) que realiza en Tenosique Tabasco. Gracias a la generosidad de Tomás tuvimos la oportunidad de compartir lo poco que venimos haciendo y aprendiendo, con las otras instituciones inspiradoras. En los diálogos y conversaciones previas a la visita al Ararat, resonaba en mi corazón aquellos textos del libro sagrado de nuestros abuelos y abuelas mayas que imploraban la llegada del primer amanecer:

 

 

 

“Solo esperaban con ansiedad

la siembra del amanecer,

se mantenían rogando,

sus palabras eran reverentes,

ellos eran reverentes,

eran obedientes,

eran respetuosos.

 

Elevaban su vista hacia el cielo,

pedían por sus hijas

por sus hijos.

Tú, divinidad en el Cielo,

en la Tierra,

Corazón del Cielo,

Corazón de la Tierra.

Danos nuestra señal

nuestra descendencia mientras haya sol,

mientras haya claridad.

 

Cuando sea la siembra,

cuando amanezca:

Ubícanos en muchos caminos verdes,

veredas verdes…”

Popol Vuj

La aurora como el rocío son símbolos inequívocos del amanecer…de que ha llegado un nuevo día…del mañana hecho presente. Y ese, creo, que es el mayor aprendizaje de esta experiencia en Yereván y sus alrededores: nuestra vocación es sembrar el mañana, poner las condiciones para que exista y sea posible; trabajar con lucidez y esperanza para que llegue para todas y todos, pero especialmente para aquellos más vulnerables.

El evento Aurora 2018 (conferencias, diálogos, visitas, etc.) nos brindó la oportunidad de dilucidar con mayor precisión nuestra vocación: facilitar las condiciones para que sea posible el mañana, la aurora y el rocío, para los empobrecidos y vilipendiados de esta Tierra!

 

Que así sea!

Atilano A. Ceballos Loeza

Yereván Armenia 2018