(Rocío que cae del cielo)

UYK se solidariza con La 72 por sus 8 años de lucha y esperanza.

La rabia, la indignación eran tales que no nos importó aventurarnos a fundar un espacio donde juraríamos que haríamos todo lo posible porque esas masacres no se repitieran más y por reconstruir la dignidad pisoteada de miles de personas forzadas a salir de sus hogares, sus países y caminar a la intemperie en un estado de sobrevivencia.

Han sido 8 años de una guerra no declarada a muerte por la vida principalmente a las autoridades de este país y a los criminales, en ese orden. De gritar y suplicar que las personas migrantes son seres humanos, que cese el holocausto migrante.

Hoy, hace 8 años nos aventurarnos a construir La 72. No teníamos nada, sólo la memoria subversiva de dos masacres: una de 3 personas cerca de Macuspana a principios de agosto de 2010, a una mujer antes de matarla a golpes la violaron. Otra, la de 72 personas escandalosamente encontradas muertas después de haber sido cruelmente torturadas en un predio en San Fernando, Tamaulipas, a finales de agosto del mismo año.

La autonomía, el no aceptar una sola dádiva en especie o económica de ningún gobierno, el creer en el cambio desde abajo y desde las bases han tenido un precio altísimo.

Pero La 72, hoy está blindada con doble protección: por un lado está blindada por el Dios de los pobres, de la Vida. Esta es una obra de Él. Por otro lado, La 72 esta blindada por los cerca de 100,000 personas que han pasado por ella, La 72 es de ellos y no permitirán que nada ni nadie la extinga, sino sólo el saber que la migración forzada que padecen ya no es una realidad.